Cuesta decir te quiero, porque nos cuesta desnudar nuestra alma y compartirla.
En otro orden de cosas, cuesta lo que tú quieras que te cueste. Yo también me sublevo en contra de esta celebración comercial. Un besito, un cariñito a tu pareja, una cenita romántica, diferente, aunque se a en tu casa cuando los niños están acostados... No sé, no cuesta tanto.
P.D.: Da igual 180, 360, 380 grados, los giros a veces nos dan un poco de vértigo y por eso nos cuesta tanto decir te quiero, lo siento, etc.

Un beso.